Una vidriera escocesa transforma el desperdicio en arte
La vidriera Juli Bolaños-Durman, basada en Edimburgo, transforma fragmentos de vidrio desechados en piezas decorativas llamativas y únicas. Su trabajo se basa en una filosofía de reutilización y respeto por los materiales.
De Costa Rica a la reutilización creativa
Criada en Costa Rica, Bolaños-Durman aprendió a reparar en lugar de desechar, debido a la escasez de recursos en su infancia. Esta mentalidad se refleja en sus ‘assemblages’, objetos decorativos creados con piezas de vidrio rescatadas de diversas fuentes.

Fuentes inesperadas
Busca materiales en mercados de pulgas, tiendas de segunda mano, bancos de reciclaje e incluso en los contenedores de un taller de soplado de vidrio en la República Checa, con el que colabora. ‘Lo que quería ser una sirena’, comenta sobre un botella de vino reutilizada.

Inspiración en la naturaleza y el arte
Su trabajo, comparado con la construcción con Lego y la recolección de piedras en la playa, se caracteriza por su ‘perfección imperfecta’. Incorpora marcas de corte inspiradas en los patrones de los vasos de whisky tradicionales y refleja la exuberancia de su infancia en la finca de mango de Costa Rica, especialmente en la serie ‘Wee Birds – Pajaritos’.

Reconocimiento internacional
Su obra fue exhibida en Sotheby’s como parte del premio House & Garden Craft Prize, demostrando el potencial del arte en la transformación de residuos.